miércoles, 7 de octubre de 2020

PARA MEMORIZAR RECUERDE QUE...

 


Es fundamental el aspecto neurológico. Muchas alteraciones de este tipo influyen directamente en la memoria. Pero este no es mi campo.
En los famosos tips que relucen en las páginas familiares de diarios y revistas se dice, por ejemplo: entrénate con ejercicios de gimnasia cerebral para mejorar la memoria auditiva y visual. Observa algo que llame tu atención y reprodúcelo en tu cerebro o haz inventario de las cosas que viste en tu escritorio. ¡Simplismo y cursilería!
Estamos aquí frente al ser humano integral. Hábitos de lectura sí, comprensión lectora también, con un resúmen sobre lo leído, claro que sí.
Sin embargo, me ocuparé de la memoria desde otras dimensiones de lo humano: la dimensión afectiva y la dimensión cultural.
El desenvolvimiento de los "componentes" de la inteligencia, -dentro de los cuales está la memoria y las operaciones de aquella- no se pueden desligar artificialmente de la esfera emocional. Las perturbaciones del terreno afectivo influyen en el rendimiento intelectual. Esto lo olvidan hasta los psicopedagogos. Parece trivial, pero no lo es tanto. Daniel no rinde bien en el colegio. Está disperso, no puede concentrarse y "no memoriza" bien, porque está ansioso, se murmura spbre los conflictos que tienen sus padres en casa.
Diana no tiene buenos resultados en la Universidad y no puede "memorizar" sus textos. No puede ocultar que las dificultades con su novio la "entristecen". Además, actualizan situaciones anteriores de su historia, que han creado terreno fértil para la angustia y depresión actuales.
En una existencia que ha encontrado la satisfacción relativa de vivir, los efectos son ostensiblemente diferentes. Miles de casos se pueden escenificar.
Desde otro ángulo, hay que considerar el ámbito cultural como dimensión motivadora y elemento incentivador de "la memoria".
Sería conveniente insistir -aunque genera cierto pudor el subrayarlo, ya que culturizarse trasciende largamente el hecho de memorizar- en la pasión por leer, que permite "potenciar la memoria" pero sobre todo, evolucionar en educación y en cultura.
Como ilustración de lo anterior vemos que, en el niño, los cuentos son una forma de exploración cautivante del mundo real y de la imaginación. En el adolescente, una forma de aproximación a lo fantástico y también a lo asombroso del desarrollo tecnológico. En el adulto, una forma de entretenimiento o del zambullirse en lo más profundo de la condición humana.
Dividir en esfera racional, esfera emocional y esfera sexual es únicamente una pizarra. Todas ellas se combinan, se "mezclan" y hasta se agitan entre sí. Tal es la complejidad de los que somos los habitantes de la tierra.
En suma, el estado medianamente grato de las emociones permite que haya la atención y concentración necesarias para "memorizar". Y la motivación hacia una lectura, una película, una muestra pictórica, va a jugar en favor de la retención, de la "memoria", en tanto para unos, sean amenas, cómicas, profundas y de calidad, entre otros atributos culturales, que el receptor - hasta sin querer - les pueda dar. Sin embargo, existe público para todo. Este va a memorizar lo de su interés, lo que "le guste". No es más que una motivación en sentido inverso de lo mismo. Es chicha...pero dicen que es cultura pues...
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